martes, 21 de abril de 2009

Tiempo y tiempos.

Félix Menéndez acaba de editar un "catálogo" de presuntos ye-ye de los años 60-70 del siglo pasado con un cierto sabor nostálgico que subraya con un expresivo "..cualquiert iempo pasado fue mejor"... Desde luego fue un tiempo irrepetible en el que se hacía "otra" radio que nada tiene que ver con la actual. ¿Peor?.. Es posible. Faltaban muchos de los elementos considerados esenciales en un medio de comunicación. Por ejemplo, la libertad. Era fácil, entonces, que por denunciar los "enjuagues" de algún que otro alcalde te enviaran un primer aviso, recordándote que tu libertad era "condicional" a la hora de informar. Pero aquella radio, nuestra Radio, reunían otros valores que, a día de hoy, no se tienen en cuenta. Otro ejemplo: la elaboración de material para su emisión, ya fuese información, ya un reportaje, una entrevista... Se trabajaba más el "material" a emitir. Se cuidaba la dicción, el lenguaje propio de la Radio, éramos capaces de montar verdaderas obras de arte como el teatro radiofónico que tuvo dos grandes exponentes: Luis de Souza y Miguel Méndez, cada uno su "su" emisora. Careciendo como carecíamos de los medios técnicos actuales, aquella Radio de los 60-70 del siglo XX tendría mucho que decir a la actual, a pesar de su elaboración y producción cuasi artesanal. Había un guión -por tanto se precisaba de un guionista- para cualquier intervención no improvisada, se elaboraba todo con meticulosidad e importaba el cómo y el por qué de lo que se decía. Se mimaba el "decir", el cómo decir, el por qué decir, el cuándo de todo... Hoy parece no importar demasiado cómo y quién lo dice. Ni siquiera dónde se dice y el por qué. Vale todo o todo vale, sin tener en cuenta a quien va dirigido el mensaje.
El "catálogo" de Félix Menéndez sólo tiene una cosa mala: la perversidad de recordarnos a todos, hoy jubilados o jubilados-prematuramente, que el tiempo no pasa: se queda en nosotros. Pero también se quedan los recuerdos, la memorias histórica (ahora tan en voga) y la experiencia. Todo lo que te permite decir -aún con e dolor que produce contemplar los rostros de compañeros que se han ido de nuestra dimensión - ¡que nos quiten lo bailado!. A. Luaces.

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